Thursday, January 20, 2011

How Do I Make My Pubes Soft

The masses

Among many details,
the masses fleeing death and art
unclassifiable.

be that the other day I bought it for € 2.95 a book of Ortega y Gasset, Invertebrate Spain collecting y La deshumanización del arte. Será por eso, quién sabe, por lo que me ha venido a las entendederas hace un rato la canción de Abraham Boba. Resulta que la otra tarde, después de trabajar, iba por Gran Vía y vi en un kiosco el coleccionable «Grandes pensadores españoles», de Planeta de Agostini, a pie de calle, junto al ¡Hola!, el Marca y demás producción mediática patria. Allí, entre la literatura masa, estaba el libro de don José, en tapas duras, a precio promocional. Impecable en su edición cuando lo abrí.

Eso sí, este tipo de vinculación con la cultura trae efectos colaterales. Ahora, además de una superoferta para decorar con tropecientos libros de gente sesuda mi habitación, dispongo también de otra, más mundana y tentadora (visualmente), de «30 recetas de pan, dulces y pasteles». Es lo que tiene el humanismo: es integral. Lo abarca todo: estómago y espíritu. Te da fibra de la una y de la otra.

En fin, que así ha debido de ser la cosa en mi inconsciente: de Ortega a los «dulces fáciles de preparar» (¿quién no tiene un libro de Simone Ortega en su casa) y de Ortega y su Rebelión de las masas a esta canción de Abraham Boba , uno de los letristas que más me gustan. Aquí va su canción «Las masas», incluida en su primer disco , y que estaba tarareando mientras pensaba en dejar de trabajar y hacer la cena.



Las masas

Las masas quieren
saber cuánto les va a costar gozar de situación
privilegiada.
Sentirse dentro de algún club.
Tener un cine sin salir de casa.
Llenar los dormitorios y el monovolumen que
les preguntaba
si les gusta conducir.

Las masas saben
guardar las formas en un frasco lleno de formol.
Las masas saben
que la mayor satisfacción es la televisión,
y que es más sana
la vida
in offices than among drunks. And that watch

from the Central Organization.


The masses are organized and time synchronization
extraordinary. Enjoy

sordid stories and form queues in
balances of a mall.
Among many details,
the masses fleeing death and art
unclassifiable.
complete the surveys, sanctifies

parties
and keep your life in digital format.

This is where we wanted to go.
This is where we wanted to go.
to be much closer to the final.


The masses can make a monument and
get on a pedestal in a moment. Or condemn the

underground so you can show it
and feel special.


These are the wonders of the masses that make something wild and vulgar. Take

streets to protest and sometimes other
to celebrate victories. Using the worst
advertising phrases are happy,
although we near the end.



• PD 01. The photo is abutardarts aka miki and proceeds here.
PD 02. Boba MySpace. Latest

Sunday, January 9, 2011

Why Does Throat Hurt More Morning And Night

Be respectable obey his master

had thought to write a message with my blogging purposes for 2011, as I have seen that is customary in the network, but as it is likely that fails, the better you leave. Commitment so seriously and so overwhelmed me. I have enough to stress that I generated the capitalist part of my life. So, keep writing when I can, when I want and ask me what happened among many other duties. Maybe freedom in part has to do with that, learn to not get too much debt to oneself.

few days ago, finally rescued much of the books I had boxed for almost 3 years, when I returned to live about 4.5 in Buenos Aires. So far there had ni el espacio vital ni las estanterías para colocarlos; así que los guardaba en ese purgatorio en que algunos hijos convertimos la casa de nuestros padres mientras ultimamos detalles con el destino. Por suerte, esta última mudanza pondrá orden y concierto en el asunto.

De los 21 kg de libros —la mitad de la mercancía— que me trajo el lunes Correos, tengo desde entonces un filete de unos 250 g en la mesa de trabajo: El gaucho insufrible , de Roberto Bolaño. En concreto releo una conferencia que pensaba dar Bolaño y que, según tengo entendido, no llegó a pronunciar. Se llama «Los mitos de Chtulhu» y está dedicada a Alan Pauls. Es un texto fragmentado y lapidario, escrito parece con la muerte en los talones, donde da su punto de vista sobre el mundillo literario español.

Me gustó encontrarme subrayado este pasaje que transcribo sobre los nuevos escritores. Es mi plegaria para comenzar el año.



Los escritores actuales no son ya, como bien hiciera notar Pere Gimferrer, señoritos dispuestos a fulminar la respetabilidad social ni mucho menos un hatajo de inadaptados sino gente salida de la clase media y del proletariado dispuesta a escalar el Everest de la respetabilidad, deseosa de respetabilidad. Son rubios y morenos hijos del pueblo de Madrid, son gente de clase media baja que espera terminar sus días in the upper middle class. Do not reject respectability. Desperately seek. To get there have to sweat a lot. Signing books, smiling, traveling to new places, smiling, a clown in the programs of the heart, smile a lot, especially not bite the hand that feeds them, attend book fairs and good-natured answer the idiotic questions , smile in the worst situations, to look as smart, controlling population growth, always giving thanks.



is not surprising that suddenly feel tired. The struggle for respectability is exhausting. But new escritores tuvieron y aún tienen (y Dios se los conserve por muchos años) padres que se agotaron y gastaron por un simple jornal de obrero y por lo tanto saben, los nuevos escritores, que hay cosas mucho más agotadoras que sonreír incesantemente y decirle sí al poder. Claro que hay cosas mucho más agotadoras. Y de alguna forma es conmovedor buscar un sitio, aunque sea a codazos, en los pastizales de la respetabilidad. Ya no existe Aldana, ya nadie dice que es preciso morir, pero existe, en cambio, el opinador profesional, el tertuliano, el regalón del partido, sea este de derecha o de izquierda, existe el hábil plagiario, el trepa contumaz, el cobarde maquiavélico, figuras del pasado que cumplen, a trancas y barrancas, a menudo con cierta elegancia, su rol, y que nosotros, los lectores o los espectadores o el público, el público, el público, como le decía al oído Margarita Xirgu a García Lorca, nos merecemos.



El gaucho insufrible, Roberto Bolaño.
Editorial Anagrama, Barcelona 2003.

PD. Aquí está el texto completo (o eso me ha parecido a simple vista).